La masacre de Oradour-sur-Glane

El 10 de junio de 1944, se llevó acabo la masacre contra los habitantes de la ciudad de Oradour-sur-Glane en la región de Nueva Aquitania (Francia) a manos de los nazis alemanes. Aquel día fueron asesinadas 642 personas, 190 hombres, 245 mujeres y 207 niños, además la mayor parte de sus edificios e infraestructuras fueron destruidos e incendiados tras su pillaje, quedando la población completamente en ruinas. Entre las víctimas se encontraban dieciocho exiliados republicanos españoles de tres familias con niños de corta edad.

 

Oradour-sur-Glane, irrelevante desde el punto de vista militar y sin relación directa con ninguna acción previa, fue escenario en el Frente Occidental de las particulares prácticas de terror y violencia aplicadas por los nazis alemanes con el fin de intimidar a la población civil y a la resistencia.

 

Apenas una semana después, la edición de la revista Time se hizo eco de la matanza y publicó un relato de la misma, identificando al regimiento responsable y formulando la hipótesis de la posible confusión de Oradour-sur-Glane con Oradour-sur-Vayres, a unos 30 km al sudeste, donde sí se apuntaba a la existencia de un depósito de armas de los Maquis, movimiento de resistencia francés.

 

Al final de la Segunda Guerra Mundial, las ruinas de la población de Oradour-sur-Glane fueron mantenidas en su estado por orden del gobierno de Charles de Gaulle, como recuerdo de esta masacre y símbolo de los sufrimientos causados por la ocupación nazi alemana de Francia.