Juegos Olímpicos (nazis)

El 1 de agosto de 1936, daban comienzo los XI Juegos Olímpicos de Verano en el Olympiastadion de Berlín y que se celebraron hasta el 16 de agosto de 1936 en la Alemania nazi.

 

El Comité Olímpico Internacional seleccionó a Berlin para la organización de los Juegos Olímpicos de Verano durante su congreso celebrado en Barcelona en el año 1931, dos años antes del nombramiento de Adolf Hitler como Canciller de la Alemania nazi. La otra ciudad candidata para acoger la celebración era precisamente la "Ciudad Condal" (Barcelona). La elección de Alemania tuvo una carga política considerable debido a que devolvía la celebración de las grandes competiciones deportivas al país tras la Primera Guerra Mundial. Además de eso, los Juegos Olímpicos de Verano de 1916 tuvieron que ser cancelados por la Primera Guerra Mundial los cuales iban a celebrarse en Berlín.

 

En los Juegos de Verano participaron 49 países, un total de 3.963 deportistas, 331 mujeres y 3.632 hombres, los cuales compitieron en 19 disciplinas deportivas. El deportista más destacado en estos Juegos Olímpicos fue el atleta estadounidense Jesse Owens, aunque la primera intención por parte del equipo de los Estados Unidos era de boicot a los Juegos Olímpicos. 

 

Adolf Hitler aprovechó los Juegos de Verano para demostrar a todo el mundo la "grandeza" de la Alemania nazi y encargó un elaborado programa de difusión a Joseph Goebbels, Reichsminister para la Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, quien a su vez encargó la puesta en escena a Albert Speer, arquitecto que supo ganarse la confianza de Adolf Hitler y llego a ser Reichsminister de Armamento y Guerra del Tercer Reich. Al mismo tiempo, se llevó a cabo una importante campaña diplomática intentando captar la simpatía de dignatarios extranjeros que visitaran el país durante la celebración de los mismos.

 

El 1 de agosto de 1936, durante la Ceremonia de Inauguración de los Juegos de Verano, como una muestra más de la "grandeza" del Tercer Reich, el dirigible Hindenburg sobrevoló el Olympiastadion momentos antes de la aparición de Adolf Hitler. El deporte fue usado como vehículo de propaganda por el régimen nazi alemán como nunca antes había ocurrido en un acontecimiento de este tipo. 

  

En los meses previos y durante los Juegos Olímpicos, tanto de Invierno como de Verano, era necesario mostrar a los visitantes todo lo que el país y especialmente el régimen nazi alemán tenían de bueno, para así evitar la cara oscura del régimen. De esta forma, las campañas antisemitas, que habían sido constantes desde la llegada al poder de Adolf Hitler, fueron suprimidas. La violencia contra los judíos, particularmente visible en el verano del año anterior, casi desapareció. Los carteles prohibiendo o disuadiendo la presencia de judíos, que eran frecuentes en la entrada de muchas localidades y barrios "Los judíos no son deseados" (Juden sind nicht erwünscht) fueron retirados en febrero de 1936 antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno. La Alemania nazi incluyó para los Juegos de Verano en su delegación una deportista de esgrima de origen judío, Helene Mayer, que lograría una medalla de plata. Fue el último año en que los Juegos Olímpicos de Invierno y de Verano se celebraron en el mismo país. Las persecuciones a los judíos se reanudarían tras la finalización de los Juegos Olímpicos. Pese al furor de los Juegos Olímpicos la economía nazi alemana se encontraba ante una inmensa crisis económica con carencia de bienes de consumo provocada por el rearme acelerado que estaba sufriendo el país.

 

España no participó, ya que el Gobierno de la Segunda República española estaba organizando una Olimpiada Popular paralela a los Juegos Olímpicos de Verano de Berlín con el fin de no dar alas al fascismo y boicotear a la Alemania nazi de Adolf Hitler. En esta Olimpiada Popular que se celebraría en Barcelona del 19 al 26 de julio de 1936 iban a participar más atletas que en la oficial, pero nunca se llegó a celebrar porque un par de días antes de su comienzo se produjo el Golpe de Estado contra el Gobierno de la Segunda República española lo que daría lugar a la Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 - 1 de abril de 1939).

 

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XX Juegos Olímpicos de Verano del 26 de agosto al 11 de septiembre de 1972 en Múnich (República Federal de Alemania)

Alemania no volvería a ser sede de unos Juegos Olímpicos de Verano hasta el año 1972, que se celebraron los XX Juegos Olímpicos de Verano del 26 de agosto al 11 de septiembre de 1972 en Múnich (República Federal de Alemania), la cual fue eclipsada por un acto terrorista entre el día 5 y 6 de septiembre de 1972. Ocho terroristas palestinos asesinaron primero a dos atletas israelíes y tomaron a otros nueve atletas israelíes como rehenes, reclamando la liberación de más de un centenar de presos palestinos. Tras un frustrado intento de rescate de los rehenes, se desató una masacre en la que acabaron muertos los nueve rehenes israelíes y un oficial de la policía, así como cinco de los ocho terroristas palestinos. A pesar del suceso, los Juegos Olímpicos siguieron con "total normalidad" después de ser suspendidos por veinticuatro horas. Muy pocas delegaciones y atletas abandonaron la Villa Olímpica de Múnich.

 

El Mossad, los servicios secretos israelíes, pusieron en marcha la "Operación Cólera de Dios" u "Operación Bayoneta", operación encubierta para asesinar a los individuos que participaron, según Israel, de forma directa o indirecta en el acto terrorista de Múnich.