Pacto Antikomintern

El 25 de noviembre de 1936, un mes después de que se formalizase el Eje Roma-Berlín, se firmó en Berlín el Pacto Antikomintern entre la Alemania nazi y el Imperio del Japón. En este pacto, los dos países se aliaban contra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y se comprometían a tomar medidas para salvaguardarse de la amenaza de la Internacional Comunista o "Komintern" liderada por la Unión Soviética. También se reconocía a Manchukuo, un estado títere originado durante la ocupación japonesa de la región china de Manchuria. 

 

Al Pacto Antikomintern se unió un año más tarde la Italia de Benito Mussolini. Antes de finalizar la Guerra Civil Española, el 27 de marzo de 1939, España firmaba su anexión al Pacto Antikomintern en Burgos, dado que allí se encontraba el gobierno provisional del Frente Nacional y con Francisco Gómez-Jordana Sousa, el Conde Jordana, como Ministro de Asuntos Exteriores. También se unirán Hungría y Bulgaria. Los países basados en doctrinas fascistas en Europa y uno de los países más importantes de Asia, el Imperio del Japón, se apoyan mutuamente en contra del comunismo.

 

Tras la invasión de la Unión Soviética por la Alemania nazi, "Operación Barbarroja", el Pacto Antikomintern fue nuevamente firmado, el 25 de noviembre de 1941. En el quinto aniversario del tratado original fue solemnemente relanzado mediante la adhesión de los estados satélite de la Alemania nazi: Rumanía, Bulgaria, Eslovaquia Dinamarca, el estado satélite de Italia: Croacia y el estado satélite del Imperio del Japón: gobierno chino de Wang Jingwei. Entraron también Finlandia y Turquía. Sin embargo permanecieron fuera del mismo otros gobiernos títere del Eje, como los de FranciaGreciaMontenegro y Serbia.

 

El Pacto Antikomintern fue un intento de Adolf Hitler de aislar a la Unión Soviética, que no contaba con aliados en Europa.