Crac del 29

El Crac del 29 fue la caída más devastadora del mercado de valores en la historia de la bolsa de Wall Street en los Estados Unidos, una gran bajada que produjo una inestabilidad bursátil y un desplome que acabaría con llevar a los Estados Unidos y al Mundo a la Gran Depresión. La duración varió según las naciones, en la mayoría comenzó en 1929 y duró hasta finales de la década de los 30, cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial. Fue la depresión económica más profunda y larga del siglo XX.

 

El 3 de septiembre de 1929, después de cinco sorprendentes años en los cuales el índice Dow Jones (Promedio Industrial Dow Jones) incrementó su valor en cinco veces, una proporción mayor a la de los años anteriores, en el que los precios alcanzaron su nivel máximo, 381,17 puntos. A partir de entonces, el mercado cayó vertiginosamente durante un mes, perdiendo 17% de su valor en la caída inicial. Durante la semana siguiente, los precios recuperaron más de la mitad de las pérdidas, para caer nuevamente poco después. Desde el 15 de octubre de 1929, la acumulación de órdenes de venta había hecho bajar el valor de las acciones.

 

El Crac del 29 no fue un hecho aislado de un solo día. Se suelen usar los siguientes tres nombres para describir aquel derrumbe bursátil: "Jueves Negro", "Lunes Negro" y "Martes Negro". La caída inicial ocurrió el jueves 24 de octubre de 1929, pero fue el catastrófico deterioro del lunes 28 de octubre de 1929) y del martes 29 de octubre de 1929 lo que precipitó el pánico. 

 

Jueves, 24 de octubre de 1929 - "Jueves Negro"

El declive se aceleró en lo que se llamó "Jueves Negro", este día se negociaron un número récord de 12,9 millones de acciones que serían puestos a la venta a muy bajo precio y que no encontrarían comprador, provocando el hundimiento de la bolsa. Comenzaba la Gran Depresión...

 

Viernes, 25 de octubre de 1929

El viernes 25 de octubre de 1929, a la 1 de la tarde, varios grandes banqueros de Wall Street se reunieron para encontrar una solución al pánico y caos en las negociaciones bursátiles. En la reunión estaban Thomas W. Lamont (representante de JP Morgan Chase), Albert Wiggin (representante del Chase National Bank) Charles E. Mitchell (presidente del National City Bank). Ellos escogieron a Richard Whitney (vicepresidente de la Bolsa de Nueva York), para actuar en su nombre.

 

Con los recursos financieros de los grandes banqueros como respaldo, Richard Whitney colocó una oferta para comprar un gran bloque de acciones de U.S. Steel a un precio muy por encima del mercado. Luego, ante la mirada sorprendida de los negociadores, Richard Whitney compró un número similar de acciones en otro "blue chip". Esta táctica fue parecida a la táctica que terminó con el Pánico de 1907 y que tuvo éxito al detener el descenso en ese momento. Esta vez, sin embargo, la tregua fue solo temporal.

 

Lunes, 28 de octubre de 1929 - "Lunes Negro"

El lunes 28 de octubre de 1929, más inversores decidieron salir del mercado y la caída continuó con una pérdida récord del 12,82% en el índice Dow Jones de este día, quedándose en 260,64 puntos.

 

Martes, 29 de octubre de 1929 - "Martes Negro"

El martes 29 de octubre de 1929, se negociaron 16,4 millones de acciones, un número que rompió el récord establecido cinco días antes. William C. Durant (pionero líder de la industria automotriz de Estados Unidos y fundador de General Motors), se reunió con miembros de la familia Rockefeller y otros gigantes financieros para comprar grandes cantidades de acciones con el fin de demostrar al público su confianza en el mercado, pero sus esfuerzos fallaron en el intento de detener la caída. El índice Dow Jones perdió otro 11,73% este día, quedándose en 230,07 puntos. 

 

La bolsa Wall Street perdió 14.000 millones de dólares de la época. Sumando 30.000 millones de dólares de pérdidas en la semana. Diez veces más que el presupuesto anual del gobierno federal y mucho más de lo que Estados Unidos gastó en la Gran Guerra. Este fue el comienzo de unas consecuencias sin precedentes a largo plazo para los Estados Unidos, la Gran Depresión, y que rápidamente se extendería a casi todos los países del mundo. Las caídas continuaron durante un mes.

 

Consecuencias económicas en el Mundo

Para Reino Unido esta crisis no supuso una brusca caída porque su economía todavía no se había recuperado de la crisis provocada por la Gran Guerra y por la crisis de 1921 a 1924. En septiembre de 1931, se acordó que la libra esterlina abandonaría el patrón oro, su objetivo era la devaluación de la moneda. Sin embargo Reino Unido tenía una serie de ventajas para salir de la crisis, pues disponía de grandes reservas de oro en sus dominios. Además, poseía un "Imperio Mundial" que le permitía un comercio interno independiente de la situación a nivel global.

 

Francia fue la menos sacudida por la crisis. No provocó un descenso brusco de los índices industriales y el paro no aumentó tanto como en otros países. El que se viese menos afectada se debió a su menor nivel de industrialización y a que poseía una agricultura diversificada que le permitió luchar contra esta crisis. No dejó de experimentar dificultades, tras la devaluación de la libra esterlina, lo que convirtió a los productos franceses en caros y muy poco competitivos.

 

En marzo de 1931, en Austria, el principal banco, el Credit Amsteld, suspendió pagos y en su quiebra arrastró a los otros grandes bancos austriacos y a bancos de Alemania. La crisis bancaria alemana repercutió en toda Europa.

 

En España, la integración en la economía en la mundial era baja. Pero el naciente proceso de industrialización sufrió un duro golpe. También tuvo profundas repercusiones en el aspecto político. Contribuyó al fin de la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y dificultó la economía durante la Segunda República española (14 de abril de 1931 - 1 de abril de 1939).

 

En América Central y América del Sur la crisis se inició hacia 1931. La región era un mercado abierto, eminentemente exportador de materias primas y dependiente de las importaciones de productos elaborados. Fue una de las más afectadas en el mundo, debido a la brusca caída del precio de sus productos, que tenían su principal mercado en Estados Unidos. La crisis fue un momento de auge en el proceso local de migración del medio rural al urbano, que dio posteriormente origen a las megápolis. Obligó a todos los países de la región a abandonar el patrón oro y especialmente en America del Sur significó el abandono de la libra esterlina como divisa de referencia.