Heinrich Himmler de gira por España

Heinrich Himmler pasó cinco días en España, desde el 19 hasta el 24 de octubre de 1940, para preparar la reunión entre Adolf Hitler y Francisco Franco en Hendaya (Francia) y para cerrar una estrecha colaboración entre la Gestapo y la Dirección General de Seguridad (D.G.S.).

 

Heinrich Himmler entró por Hendaya-Irún el 19 de octubre de 1940 y paseó por San Sebastián y visitó el Museo San Telmo, comió en Alsasua (Navarra), en Burgos visitó la Catedral y la Cartuja y adonde cenó antes de salir en un tren nocturno especial para llegar a la Estación del Norte de Madrid a primera hora del 20 de octubre de 1940. El paso de la comitiva fue presenciado por miles de personas que saludaron brazo en alto y vitoreaban a España y Alemania, según la prensa. Al llegar al hotel Ritz de Madrid, adonde se alojó, tuvo lugar un desfile de las fuerzas de la Policía Armada a la cabeza de las cuales figuraba la Legión José Antonio. El mismo día de la llegada, tuvo una recepción con Francisco Franco en el Palacio de El Pardo (Madrid), comida en el domicilio particular del embajador alemán y asistió a una corrida de toros en la Plaza de Toros de las Ventas. El 21 de octubre de 1940, hizo dos excursiones, una a San Lorenzo de El Escorial y otra a Toledo. El 22 de octubre de 1940, visitó el Museo del Prado, el Museo Arqueológico y las obras de los nuevos ministerios. Heinrich Himmler quedó bastante impresionado ante la escalada de represión de los franquistas en la posguerra. Las cárceles rebosaban de detenidos, las ejecuciones silenciosas de prisioneros anónimos estaban a la orden del día. No le pareció práctico. Veía más utilidad en incorporarlos al nuevo orden que aniquilarlos.

 

El 23 de octubre de 1940, Heinrich Himmler viajó en avión de Madrid a Barcelona, asistió a un acto folclórico en el Pueblo Español de Montjuich y al Monasterio de Monserrat. Montserrat era un lugar mítico para Heinrich Himmler. La obsesión de que allí los monjes benedictinos ocultaban el Santo Grial le venía de sus lecturas sobre el mundo de las reliquias y su devoción wagneriana. Concretamente por  Parsifal, la última ópera del compositor alemán, que sitúa parte de su trama en el templo de Montsalvat, trasunto para muchos de Montserrat. El mismo día tuvo una recepción ofrecida por el Ayuntamiento de Barcelona en el hotel Ritz adonde también se alojó. Tras la cena visitó una "checa" (instalación que durante la Guerra Civil Española fue utilizada en la zona republicana al margen de las leyes para detener, interrogar, torturar, juzgar de forma sumarísima y ejecutar a sospechosos de simpatizar con el bando rebelde).  El 24 de octubre de 1940, tomó un avión y volvió a Alemania.