Batalla de Moscú

El 2 de octubre de 1941, daba comienzo la Batalla de Moscú, nombre dado a dos periodos de lucha estratégicamente significativos en un corredor de aproximadamente unos 600 km en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial. Por un lado el avance del Ejercito nazi alemán y por otro lado la contraofensiva del Ejercito Rojo soviético. El nombre dado por los nazis alemanes a la estrategia ofensiva era el de "Operación Tifón".

 

La batalla tuvo lugar entre el 2 de octubre de 1941 y el 7 de enero de 1942 que acabo con la retirada del Ejercito nazi alemán. El gran esfuerzo defensivo soviético frustró la estrategia de Adolf Hitler de tomar la ciudad de Moscú, que era considerada el primer objetivo militar y político para la invasión de la Unión Soviética.

 

A principios de octubre de 1941, cuando el Ejercito nazi alemán se acercaba a la ciudad de Moscú, Kúibyshev (actualmente Samara) fue elegida "capital de reserva". Hasta esta ciudad, a más de 1.000 km de distancia del Kremlin, el 15 de octubre de 1941, se trasladó la burocracia y varias embajadas extranjeras. Se llenaron ferrocarriles con obras de arte, tesoros, etc... que parten en dirección hacia el este con destino desconocido. Iósif Stalin permaneció en todo momento en Moscú. El 19 de octubre de 1941, se declarará el "estado de sitio" en Moscú. Se detienen a los sospechosos de poder ser agentes nazis alemanes encubiertos. Había motines, saqueos y borracheras. Lavrenti Beria, director del Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos (NKVD), mandó fuerzas para restablecer el orden. Los "alarmistas", saqueadores y borrachos eran fusilados.

 

El 7 de noviembre de 1941, en plena Batalla de Moscú y pese a encontrarse bajo asedio, Iósif Stalin ordena realizar en la Plaza Roja el tradicional desfile militar conmemorando la "Revolución Bolchevique de 1917" a pesar del peligro que representaban los bombardeos nazis alemanes. Iósif Stalin coloca todas las baterías antiaéreas disponibles alrededor de la capital. 

 

El 10 de noviembre de 1941, Walther von Brauchitsch, comandante en jefe de las operaciones en Berlín, se entrevistó con Adolf Hitler y le propuso posponer el ataque a Moscú hasta la primavera de 1942 -en 1939 había pasado una situación parecida cuando le sugirieron la imposibilidad de conquistar Europa-, Adolf Hitler lo escuchó a medias, lo interrumpió secamente y gritó: ¡¡Quiero Moscú, no me impediréis tener Moscú!!. Walther von Brauchitsch salió del despacho de Adolf Hitler, temblando y pálido sufriendo a continuación un ataque cardíaco por lo que fue destituido y Adolf Hitler asumió el mando de todas las operaciones.

 

El avance nazi alemán se iba ralentizando poco a poco. Estaban casi paralizados al comenzar las lluvias de otoño, los caminos se habían convertido en barrizales intransitables. Con la heladas de principios de noviembre, los nazis alemanes pudieron utilizar los caminos nuevamente, pero enfrentados a la problemática de no estar bien equipados para la guerra en invierno, ya que Adolf Hitler había previsto una rápida victoria en verano, que no sucedió.

 

El invierno de 1941 a 1942 fue más frío de lo habitual, llegando a temperaturas de hasta -40° grados bajo cero. Normalmente los rusos soviéticos atacaban durante la madrugada, cuando las temperaturas eran más bajas. El sufrimiento de los soldados de nazis alemanes frente a ese escenario extremo llegó a momentos difíciles de superar. Tanto las ropas de abrigo como las de camuflaje blanco eran muy escasas. Las ropas se les iba quitando a los cadáveres de los soldados rusos soviéticos ya que eran muchos mejores para el frío, botas gruesas, etc... los soldados nazis alemanes al quitarles la equipación a los cadáveres de los soldados rusos soviéticos les daba alguna posibilidad de poder sobrevivir al frío pero también conllevaba el riesgo de ser fusilados porque iba en contra del reglamento establecido. Muchos oficiales nazis alemanes hacían la vista gorda al respecto. En su desesperación, muchos soldados nazis alemanes se echaban sobre sus uniformes cortinas e incluso manteles arrebatados de las casas de los campesinos. Los alimentos se congelaban hasta el punto de ser incomibles.

 

Los tanques y los vehículos quedaban completamente inmovilizados al descender las temperaturas y quedarse los motores completamente congelados. Los aceites de los motores, los líquidos hidráulicos y los anticongelantes no resistían el frío extremo. Los motores ni encendiendo hogueras bajo ellos se lograba arrancarlos, había que abandonarlos inservibles. Las orugas de los tanques se quedaban pegadas al suelo congelado. Los soldados que tocaban un tanque o una superficie metálica con la mano desnuda se les quedaba pegada y había que proceder a la amputación de la misma. las armas se atascaban o dejaban de funcionar como los subfusiles MP40 y las ametralladoras MG34. Era necesario quitarles las armas a los cadáveres de los soldados rusos soviéticos porque estas sí seguían funcionaban debido a la holgura en sus partes mecánicas, como el subfusil PPSh-41.

 

La Luftwaffe, en la que se apoyaba fuertemente las tropas de infantería, a menudo se tenía que quedar en tierra al no poder volar por el frío.

 

Moscú nunca sería alcanzado, el avance nazi alemán se detuvo a unos 30 km de la capital soviética. La defensa ruso soviética en las proximidades de Moscú fue increíblemente heroica. Los rusos soviéticos enviaron tropas de origen siberiano que estaban preparadas para la guerra en invierno, miles de reclutas y voluntarios, inclusive batallones de mujeres para enfrentarse al fuego de las metralletas nazis alemanas. Los congelados y agotados soldados nazis alemanes fueron derrotados y obligados a retroceder a partir del 7 de enero de 1942.

 

 Del 22 de junio de 1941 hasta el 5 de diciembre de 1941,

 "Operación Barbarroja"

 

Del 8 de septiembre de 1941 hasta el 27 de enero de 1944,

El Sitio de Leningrado

2 años, 4 meses y 19 días

 

Del 2 de octubre de 1941 hasta el 7 de enero de 1942,

 Batalla de Moscú

 

Del 28 de junio de 1942 hasta el 24 de noviembre de 1942, "Operación Fall Blau"

 

Del 23 de agosto de 1942 hasta el 2 de febrero de 1943,

Batalla de Stalingrado

Está considerada como una de las batallas

más sangrientas de la Historia.

Se estima en unos 2.000.000 de personas muertas entre soldados

y civiles de ambos bandos en la Batalla de Stalingrado.

 

Del 5 de julio al 23 de agosto de 1943,

Batalla de Kursk

Está considerada como una de las batallas más grandes con tanques de la Historia. En la Batalla de Kursk participaron cerca de 3.000.000 de soldados,

más de 9.000 tanques y más de 3.500 aviones.

Esta Batalla está incluida en las escuelas militares

dentro de los planes de estudio.

 

Del 24 de agosto al 23 de diciembre de 1943,

Batalla del Dniéper

Esta considerada como una de las batallas

más grandes de la Historia de la Humanidad. 

Movilizando unos cuatro millones de soldados

y extendiéndose sobre un frente de 1.400 kilómetros.

Es la batalla con más bajas de la Segunda Guerra Mundial,

con unas pérdidas estimadas en un millón de soldados.

Sin embargo, no es la más sangrienta, ya que esta fue la Batalla de Stalingrado.