Acta de Capitulación del Imperio del Japón

El 2 de septiembre de 1945, se firmó el Acta de Capitulación del Imperio del Japón en la cubierta del acorazado estadounidense USS Missouri (apodado por su tripulación como Big Mo), anclado en la Bahía de Tokio.

 

La ceremonia duro veintitrés minutos y fue transmitida a todo el mundo. El Acta de Capitulación fue firmada primero por el Ministro de Relaciones Exteriores Mamoru Shigemitsu "Por Orden y en nombre del Emperador del Japón y del Imperio de Japón" a las 09:04 a.m. A continuación fue firmada por el Jefe del Mando General Militar el General Yoshijirō Umezu "Por Orden y en nombre del Cuartel General del Imperio de Japón" a las 09:06 a.m. y después por el Comandante del Pacífico Suroeste y Comandante Supremo de los Aliados el General de Estados Unidos Douglas MacArthur a las 09:08 a.m. Después de la firma de Douglas MacArthur como Comandante Supremo, los siguientes representantes firmaron en nombre de cada una de las potencias aliadas:

 

El Almirante Chester W. Nimitz de los Estados Unidos a las 09:12 a.m.

El General Xu Yongchang por China a las 09:13 a.m.

El Almirante Sir Bruce Fraser por Reino Unido a las 09:14 a.m.

El Teniente General Kuzma Derevyanko por la Unión Soviética a las 09:16 a.m.

El General Sir Thomas Blamey por Australia a las 09:17 a.m.

El Coronel Lawrence Moore Cosgrave por Canadá a las 9:18 a.m.

El General Philippe Leclerc por Francia a las 9:20 a.m.

El Almirante Conrad Emil Lambert Helfrich por Países Bajos a las 9:21 a.m.

El Vice Mariscal del Aire Leonard Monk Isitt por Nueva Zelanda a las 9:22 a.m.

 

Este día concluía oficialmente la Segunda Guerra Mundial en el Mundo, seis años y un día después de su inicio.

 

La Segunda Guerra Mundial ha sido la contienda bélica más grande, sangrienta y letal de toda la Historia de la Humanidad. Entre los años 1939 y 1945, enfrentó al Eje contra los Aliados, causando un daño irreparable e imposible de olvidar. Hubo 50 países implicados, más de 200 ciudades devastadas, millones de personas desplazadas, desaparecidas y heridas. Se estima en más de 60.000.000 el número de muertos.

Los dictadores más sangrientos de la historia

Entre finales del siglo XIX y durante el siglo XX se produjeron grandes monstruos. Adolf Hitler provocó unos 17 millones de muertos entre 1933 y 1945, Iósif Stalin en la Unión Soviética, unos 23 millones de muertos entre 1929 y 1953, pero ninguno de estos dos se acercó a Mao ZedongMao Tse Tung, el líder de China, dejó unos 78 millones de muertos a lo largo de su turbulenta vida.

 

Pero no fueron los únicos:

 

Leopoldo II fue el segundo rey de Bélgica desde 1865 hasta su muerte en 1909. Fue el fundador y único propietario del Estado Libre del Congo, se estima que su régimen africano fue el responsable de la muerte de unos 15 millones de congoleños.

 

Hideki Tōjō fue Primer Ministro de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, entre 1941 y 1944, dejó unos 5 millones de muertos.

 

İsmail Enver Pasha fue General del Ejército Otomano y líder de la Revolución de los Jóvenes Turcos. Tras tomar el control del Tercer Ejército del Imperio Otomano en 1914 sufrió una derrota humillante en la Batalla de Sarikamis contra los rusos. Tras la cual comenzó una de las primeras limpiezas étnicas del siglo XX, en la que murieron 2,5 millones de personas (1,5 millones de armenios y 1 millón de griegos y asirios).

 

Saloth Sar, más conocido como Pol Pot, fue un dictador de Camboya, y el principal líder de los Jemeres Rojos, provocó unos 2 millones de muertos entre 1975 y 1979. 

 

Kim Il Sung fue el fundador de Corea del Norte y abuelo de su actual líder Kim Jong Un, provocó unos 1,6 millones de muertos desde 1948 hasta 1998.

 

Mengistu Haile Mariam fue Presidente de la República Democrática Popular de Etiopía desde 1987 hasta su derrocamiento en 1991, dejó 1,1 millones de muertos.

 

Yakubu Gowon fue un militar de Nigeria y el tercer Presidente de la historia de este país entre 1966 y 1975, provocó 1 millón de muertos.

 

En esta lista no están todos.

 

Entre los colonialismos, las guerras mundiales y otras guerras, los fascismos, los regímenes comunistas entre otros acabaron con la vida de al menos 120 millones de personas en todo el mundo. Es muy importante no olvidar a los responsables de todas estas muertes. Recuerde: "Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo" (George Santayana).