Primera liquidación en el gueto de Cracovia

del 30 de mayo al 10 de junio de 1942

El 29 de mayo de 1942 era viernes. En el gueto se percibía mucho nerviosismo. Hacía ya algunos días que corría por sus calles el rumor de una posible deportación a Ucrania.(...)

 

(...)Había llegado el momento de aliviar la presión en un gueto superpoblado.

 

Frente al edificio de la ŻSS (Sociedad Judía de Autoayuda Social) en el número 18 de la calle Jósefińska, una larga fila de hombres y mujeres esperaba su turno para conseguir, o no, el sello en la Kenkarte, al que sólo podían aspirar quienes trabajaban en las empresas alemanas, los empleados del Judenrat y las instituciones del gueto (hospitales, orfanato...), y los trabajadores del ŻSS. El sello conseguido por un trabajador era válido también para toda su familia, mujer e hijos.

 

Todo el mundo tenía claro lo que significaba no hacerse con el sello: la deportación hacia el este. Menos claro era el significado de dicha deportación, aunque la mayoría de la gente ya era consciente de lo que estaba ocurriendo: "En mayo de 1942 ya supimos de la existencia de Bełżec".(...)

 

(...)La asignación de los sellos acabó en dos días en la tarde del 31 de mayo. Aquella noche el gueto fue rodeado por los nazis y en las paredes aparecieron carteles instando a quienes no habían obtenido el sello a presentarse de inmediato en Plac Zgody, en la actualidad la Plaza de los Héroes del Gueto, pudiendo traer consigo sólo 25 kilos de equipaje y 25 złoties. (...)

 

(...)Por la noche los miembros del OD (la policía del gueto) entraron en las casas y de forma secuencial procedieron a revisar todos los documentos.

 

A la mañana siguiente unas 2.000 personas esperaban en Plac Zgody, sentadas en el suelo sin agua y sin comida, a pleno sol. "Parecían sombras que se arrastraban lentas como en las películas de fantasmas, llevando a la espalda maletas tan pesadas como el trágico destino de su vagar" -subraya con palabras certeras Tadeusz Pankiewicz, testigo, desde la ventana de sus farmacia, de las trágicas escenas que sucedían en la plaza.(...)