Reunión entre Adolf Hitler y Francisco Franco en Hendaya

El 23 de octubre de 1940, se reúnen Adolf Hitler y Francisco Franco en Hendaya (Francia) para debatir los siguientes asuntos: la resistencia francesa, la posibilidad de que España interviniese en la "Operación Félix" para conquistar Gibraltar y establecer bases nazis alemanas próximas al estrecho, y que España entrase en la guerra junto al Eje. A la reunión también asistieron los respectivos ministros de Asuntos Exteriores, Joachim von Ribbentrop por la Alemania nazi y Ramón Serrano Suñer por España. 

 

En esta reunión se intentó solucionar algunos de los desacuerdos sobre las condiciones impuestas por Francisco Franco para la entrada de España en la guerra. Tras varias horas de reunión, Adolf Hitler, siguió sin aceptar las desproporcionadas exigencias de Francisco Franco. Entre estas exigencias estaban: la devolución del Peñón de Gibraltar tras la derrota del Reino Unido, la cesión del Marruecos francés, de una parte de la Argelia francesa más el Camerún francés que se uniría a España a la colonia española de Guinea. Por otro lado, Francisco Franco, solicitó el envío de trigo y material militar para paliar la crítica situación económica y militar que padecía España tras la Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 - 1 de abril de 1939).

 

Al final de la reunión solo se firmó un protocolo secreto en el que Francisco Franco se comprometía a entrar en la guerra en una fecha que él mismo determinaría y en el cual Adolf Hitler garantizaba solo vagamente que España recibiría territorios en el continente africano. Adolf Hitler tras esta reunión abandonó cualquier idea de conquistar Gibraltar. 

 

España durante la Segunda Guerra Mundial, primero, se alineó con las potencias del Eje desde 1939 hasta 1942, pero sin participar. Aunque sí hubo españoles que combatieron en la misma. Posteriormente, España fue neutral desde 1942 hasta 1945, forzada por la presión de los Aliados y por sobrevivir a la derrota de la Alemania nazi.

El papel de los intérpretes

El intérprete de Francisco Franco fue Luis Álvarez de Estrada y Luque, Barón de las Torres. No era oficialmente un intérprete, pero era un diplomático de carrera experimentado, Jefe de Protocolo en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Su alemán era excelente y aparentemente tenía un oído rápido, porque es a él a quien debemos nuestro conocimiento del comentario despectivo que escuchó murmurar por casualidad a Adolf Hitler con Joachim Ribbentrop, en un momento de frustración: "Mit Diesem Kerle ist nichts zu tun" (No hay nada que hacer con este tipo).

 

El intérprete de Adolf Hitler se llamaba Gross. No se sabe nada de él porque fue una segunda opción, un subordinado. La preferencia de Adolf Hitler sin duda habría sido por su famoso intérprete, Paul Schmidt, el intérprete principal del Ministerio de Relaciones Exteriores nazi alemán. Paul Schmidt había sido el interprete entre Adolf Hitler y Arthur Neville Chamberlain (Reino Unido) durante el Acuerdo de Munich la noche del 29 al 30 de septiembre de 1938, y de hecho estuvo presente en la delegación de Hendaya, pero no pudo hacer nada ya que no hablaba español. De Gross se dice que fue un incompetente.

 

Cuando acabo la reunión, Francisco Franco estaba preocupado por la actitud de Adolf Hitler, entonces decidió enfatizar su estima por él. Se puso de pie y presionó la mano de Adolf Hitler entre las suyas, y dijo: "A pesar de lo que hemos hablado, si llega el día en que Alemania realmente me necesita, estaré a su lado incondicionalmente y sin pedir nada a cambio”.

 

Gross no pudo traducir esto por completo, por lo que el gesto de reconciliación de Francisco Franco fue en vano. Sin embargo, Ramón Serrano Suñer, Ministro de Asuntos Exteriores, estaba realmente contento con el error del intérprete de Adolf Hitler, porque fue una manera de evitar un compromiso con la Alemania nazi.