La provocación de Gliwice

La inactividad y neutralidad de Francia y el Reino Unido constituían para la Alemania nazi y la Unión Soviética la principal condición para el éxito de la partición de Polonia que discutieron y acordaron Adolf Hitler y Iósif Stalin en el Tratado de No Agresión del 23 de agosto de 1939 (conocido como Pacto Ribbentrop-Mólotov). Se dieron numerosos pasos para separar a Polonia de sus nominales aliados.

 

Los alemanes provocaron diversos incidentes fronterizos, de los que fue acusada Polonia. La provocación de Gliwice u "Operación Himmler" fue la que obtuvo mayor repercusión. Se trató de una operación de "bandera falsa" bajo las órdenes de Reinhard Heydrich, que consistió en el asalto por un grupo de siete miembros de las SS a la emisora de radio alemana de Gliwice (que entonces se llamaba Gleiwitz) que tuvo lugar el 31 de agosto de 1939, poco después de las 8 horas de la tarde. Los atacantes simulaban ser rebeldes civiles silesianos y emitieron un mensaje en polaco: ¡¡Atención!! ¡¡Aquí Gliwice!! ¡¡La emisora de radio está en manos polacas!! Dos horas después, la emisora de Berlín emitía un extenso comunicado sobre este suceso y otros ataques de supuestos insurgentes presuntamente apoyados por tropas polacas fuertemente armadas.

 

Como "prueba del ataque", los nazis alemanes vistieron con uniformes del ejercito polaco y asesinaron a unos prisioneros del campo de concentración nazi alemán de Dachau cerca de Múnich, en Alemania. De esta manera, Polonia fue acusada de provocar y la agresora Alemania nazi se presentó como la víctima. Los incidentes fronterizos constituyeron un pretexto para Adolf Hitler de cara a los acontecimientos del día siguiente, cuando se inició la invasión nazi alemana de Polonia. Este pretexto de la propaganda nazi alemana fue inútil, ya que ni Francia ni el Reino Unido lo aceptaron como válido, declarando la guerra a la Alemania nazi, el 3 de septiembre de 1939, tras la invasión de Polonia.

 

A causa de las seis horas de diferencia, The New York Times, entre otros diarios, publicó la información sobre el estallido de la guerra junto a la versión nazi alemana sobre la provocación de Gliwice en la primera página del 1 de septiembre de 1939. Polonia fue presentada ante la opinión pública mundial como culpable y este hecho se ha repetido erróneamente de diferentes maneras hasta nuestros días.