Tratado de No Agresión entre la Alemania nazi y la Unión Soviética. Pacto Ribbentrop-Mólotov

El 23 de agosto de 1939, se firma en Moscú el Tratado de No Agresión entre la Alemania nazi y la Unión Soviética, conocido también como el Pacto Ribbentrop-Mólotov, fue firmado entre la Alemania nazi y la Unión Soviética por los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países, Joachim von Ribbentrop y Viacheslav Mólotov respectivamente y con la presencia de Iósif Stalin, el dictador ruso soviético, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética entre 1922 y 1952 y presidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética entre 1941 y 1953.

 

El tratado contenía un protocolo secreto adicional (solo para conocimiento de los jefes de ambos gobiernos y no reveladas al público) donde la  Alemania nazi y la Unión Soviética definían prácticamente el reparto de Europa del Este y Central fijando los límites de la influencia nazi alemana y ruso soviética mediante mutuo acuerdo, determinando que ambas potencias fijaban pactos para no interferir en sus respectivas zonas de influencia mientras reconocían los intereses de cada uno sobre ciertos territorios de Europa Oriental.

 

Se establecía que Polonia se la repartirían entre ambas potencias, mientras que la Unión Soviética lograba que la Alemania nazi reconociese a Finlandia, Estonia, Letonia y Besarabia como zonas de interés y, más tarde, también reconociera a Lituania como tal, aunque a cambio la Unión Soviética se comprometía a respetar los intereses de la Alemania nazi sobre la ciudad de Vilna. También en este protocolo secreto se comprometían a consultarse mutuamente sobre asuntos de interés común y a no participar en cualquier alianza formada en contra de alguno de los estados firmantes.